Wine in París, la feria de vinos que nadie se quiso perder Fabricio Portelli 15/02/2026 Incio, Notas, Vinos Notas 67 Con esta exposición internacional de vinos Francia recupera el liderazgo y el centro de la escena global, celebrada del 9 al 11 de febrero de 2026 en el recinto Paris Expo Porte de Versailles. El sommelier argentino Max Ortiz estuvo allí y cuenta todo lo que pasó y lo que se viene por Max Ortiz * Sin dudas, Wine Paris 2026 fue un éxito rotundo. En su cuarta entrega se consolidó como la feria de vinos mas importante del mundo. En los pasillos se comentaba que muchos productores no irían a Dusseldorf (para la Prowein); en parte debido a que el hospedaje para Abril, cuando se realiza el evento, sube su valor hasta tres veces mas en el 90% de los hoteles; y también porque al parecer, el show está armado para que los locales se luzcan más que el resto. En el caso de las últimas ediciones de Wine Expo, la cual siempre se hizo en Burdeos, no fueron buenas y, de hecho, la zona y la ciudad no están preparadas para recibir el caudal de gente que mueve el vino, más allá de las quejas sobre lo que cuesta llegar allí. Muchos recuerdan que debían bajar en París y luego tomar el tren para llegar al destino final, lo cual siempre implicaba demoras. En este caso, en los tres días de evento se esperaban entre 60.000 y 70.000 personas de todo el mundo, para disfrutar de las delicias de los más de 6.000 expositores dispuestos a sorprender a los visitantes. Si pensamos en que cada uno de ellos expone entre 5 y 8 etiquetas, estamos hablando de mucho vino; unas 48.000 botellas para degustar. Tal vez, una sola contra se escucho en la expo; ProWein tiene una disposición diferente, similar a la de una cancha de futbol, pero multiplicado por tres, sobre una misma planta. Y, en este caso, Wine Paris se distribuyó por casi todo el centro de exposiciones, haciendo más difícil su cobertura. Un gran hall delante, otros dos en el fondo y al costado, ya sean en una, dos o tres plantas, y con un sector exclusivo para destilados. Todo ese layout realmente puede resultar en una gran perdida de tiempo si se tienen programadas diferentes reuniones durante el evento. Trasladarse de un sector a otro requería entre 2 y 7 minutos, más lo que se tardaba luego en buscar el stand correspondiente. Si no se tiene en cuenta eso, realmente puede ser muy engorroso asistir a todo lo que se tiene planeado. Se vieron que los sectores de los pisos 1 y 2 fueron los mas concurridos, mientras que los sectores que se encontraban en el piso 3 los menos. Cabe destacar que para recorrer todo un hall, ver que bodegas estaban presentes y probar algunos vinos, podía llevar de 2 a 3 horas. Desde el punto de vista profesional, el evento es realmente impresionante, no solo por la cantidad de vinos expuestos sino también por las actividades, conferencias, tasting abiertos, master classes, foros de discusión y presentaciones, todo ocurriendo al mismo tiempo. Para las Master Classes había un sector específico de tres salones, con capacidad para 100 personas cada uno. Por el lado de las grandes marcas, podría decirse que estaban todas. Como Sommelier Profesional y Director de Vinos (también como amante del vino), es realmente una experiencia fantástica. Aun así, todo requiere ser planificado con anticipación, de otra manera considero que es como tirarse al medio del mar intentado pescar algo. A través de la Plataforma de Vinexposium se concretan los meeting con los productores, los cuales te brindan entre 15 y 30 minutos, dependiendo del interés de ambas partes. Eso es lo más recomendado, y representa el verdadero networking. Yo estuve acreditado como dos meses antes y de la misma manera que uno puede saber quienes van a exponer, los expositores sabían en donde trabajo y que iba a buscar según mis preferencias. Por lo cual, podían enviarme un mensaje directo ofreciéndome un meeting para un día y una hora determinada. Por suerte, me escribieron muchos, aunque solo acepté algunos. Una de las estrategias que recomiendo es, primero tomar la exposición con calma. Segundo, dejar tiempo y espacio entre los meetings, porque uno realmente no sabe cuando va a encontrar algo que realmente capte toda tu atención o un vino que lo enamore y se quiera saber más. Y puede ser que te quedes 45 minutos en un mismo stand, porque conociste al enólogo o a los dueños de la bodega; todo puede pasar. Un capítulo aparte fueron los vinos sin alcohol. Mucha gente cree que aun no son importantes o bien que nadie les presta atención, pero eso es un error. Medio hall estuvo dedicado a estos ejemplares, y ademas, como extra, había un salón de degustación libre (sin representantes) en donde se podía entrar y testear unas 250 muestras de todo el mundo. Cada frapera que estaba dispuesta, tenía delante una ficha técnica, un QR con información extra y un mail del productor para ganar tiempo si algo era de interés. Lo que más llamó la atención es que ya desde hace un tiempo, no se trata solo de “vino sin alcohol” sino mas bien de “un Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda sin alcohol” o de un “Riesling de Mosel n/a”, por ejemplo. Es decir que ya se pone en juego no solo el país, sino también la zona y la variedad junto con el estilo. He probado algunas cosas realmente excelentes, a tal punto que podríamos hacer una cata a ciegas y descubrir de donde viene cada vino, debido a que están tan bien hechos que retienen su identidad de origen. En esa misma sección, para la sorpresa de muchos, incluida la mía, habían tés fermentados y kombuchas. De hecho probé una Kombucha orgánica de Dinamarca que me encantó, una delicia. Sin dudas, en los años venideros veremos más y más ejemplares arribando a más mercados. Un dato de color; hace unos meses estuve en un entrenamiento de “FORBES” y dentro del protocolo de auditorias para obtener 5 estrellas, se requería tener opciones de vinos sin alcohol (al menos 2) en el restautante insiginia, lo cual hace una clara referencia a que esta categoría, llegó para quedarse. De igual manera en hoteles de categoría, los programas N/A (non alcoholic) son cada vez más grandes y desde luego también incluyen destilados de iguales características. En otras palabras, los clientes de alto nivel ya no se conformaran con los viejos “mocktails”. Para los estudiantes argentinos creo fuertemente que este evento es un antes y después ya que, lamentablemente, en nuestro país no contamos con vinos de todo el mundo. Estoy seguro que a más de uno le resultaría complicado entender y describir la diferencia entre un Sancerre y un Poully Fume o entre un Gevrey Chambertin y un Nuit Saint George. Pero si vienen a la feria, podrán degustar todo eso y mucho mas, y así retenerlo en la memoria, lo cual sería un gran aprendizaje. La presencia de Argentina fue importante, con más de 40 bodegas participantes, en su mayoría llevadas por Wines of Argentina. Y si bien las estrellas de la feria son Francia e Italia, los stands argentinos estaban bien ubicados en el medio de un gran hall, dando una buena la presencia de nuestro país, y con bastante movimiento de compradores de todo el mundo, generalmente enfocados en el Malbec. * Max Ortiz (@maxortizonline) es sommelier profesional con experiencia en servicio, consultoría, educación y hospitalidad. Su trayectoria ha sido destacada en diversas notas del sector, incluyendo aperturas y colaboraciones internacionales como así también proyectos de alto nivel. Es también Wine Director & Wine Hunter, Embajadaor de @bodegasottano @colossowines @sinreglaswines y Autor de @elvinoargentino Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Δ