Martín Kaiser (Ing. Agrónomo) comanda el equipo técnico de Doña Paula, desde hace un par de años, luego de la partida de Marcos Fernández, trabajando a la par de Andrea Tansini, quien pasó así a ser primera enóloga. A pesar de estos cambios, el estilo de los vinos de la casa se mantuvo, y fue creciendo al compás del conocimiento de cada terruño. Se sabe que Martín es un estudioso y un apasionado por la conformación de los suelos y la incidencia del clima sobre las plantas, y comparte todos sus aprendizajes permanentemente. Se puede decir que la línea Altitud Series es hija de ese aprendizaje.

Primero salió el 1100 en 2012, para responder a diferentes inquietudes en diversos mercados. Recordar que Doña Paula pertenece a Viña Santa Rita, una de las bodegas más importantes de Chile. “Empezamos a ver que nuestros viñedos nuevos (su primer gran trabajo en la bodega) de Alluvia en Gualtallary y Los Indios en San Carlos, se comportaban fantástico con plantas jóvenes, y ya se lograban vinos con calidad y personalidad”, recuerda Martín Kaiser. En 2012, ese viñedo plantado en 2006 de Los Indios, iba por su tercera elaboración, y decidieron hacer un corte de las tres tintas existente: Malbec, Syrah y Cabernet Sauvignon.

El segundo fue el 1350, de Alluvia, un corte de Cabernet Franc con Malbec y algo de Casavecchia. Y, por último, el 969. Un blend del viñedo más tradicional de Doña Paula; El Alto de Ugarteche en Luján de Cuyo.

Si bien la intención era mostrar el carácter del lugar, al principio estaban más apoyados en las virtudes de cada una de las cepas que componían los blends. “Nacieron como una oportunidad de expresar en un vino variedades que daban cosas diferentes, jugando con los cortes para buscar complejidad, profundidad en boca y riquezas de aromas”, sostiene Andrea Tansini. “Pero la idea de relacionar el vino con la zona es lo que más nos interesa”, afirma Kaiser.

Tener los viñedos en un clima seco, continental y con mucha radiación, eso algo muy diferente a la mayoría de las regiones vitivinícolas más famosas del mundo, que poseen influencia oceánica. La otra gran diferencia, según explica el agrónomo, son los suelos aluvionales. Y también muy diferente a los suelos con otros orígenes que derivan de roca madre meteorizada y se convierte en suelos arcillosos, por ejemplo.

“La roca madre acá está en La Cordillera y llega por aluviones o el viento, así se formaron los diversos suelos, pobres y jóvenes, hace miles y decenas de miles de años, pero es esto lo que marca los diferentes patrones químicos del suelo”, aclara el agrónomo.

En Mendoza, además de la relación entre suelo y clima, hay zonas bien marcadas; Oasis Norte y la Zona Este, el Oasis Central con Luján de Cuyo y el Valle de Uco, y El Oasis Sur con Gral. Alvear y San Rafael. Las Zonas Winkler (una clasificación de temperaturas) van desde la caliente (5) a la más fría (1), como por ejemplo en Las Carreras y Gualtallary, a 1500m son zonas Winkler 1, allí hay pocas hectáreas plantadas debido a las condiciones extremas.

La importancia de los viñedos

La bodega de capitales chilenos inició su operación en Mendoza, cuando Santa Rita adquiere la finca El Alto en Ugarteche, al sur de Luján de Cuyo. Corría el año 1997 y la propiedad contaba con viñedos de 1975. A lo largo de todos estos años siguieron plantando, creciendo con tierras en la zona. Luego plantaron Los Cerezos, en la parte baja de Tupungato (Valle de Uco), con poca pendiente y suelos de texturas más finas, franco arenosos y arcilla en profundidad, que fue plantado en el año 2000. De esta finca no se hacen blends de altura, pero los blancos se dan muy bien por los suelos y las noches frías. Los Indios, pegado a La Cordillera en El Cepillo se ha convertido en uno de los viñedos más importantes para la bodega. Ubicado en la calle Los Indios, que termina en la tranquera de la finca.  Y por último Alluvia en la parte más alta de Gualtallary, en el año 2007.

“Tener viñedos propios es muy importante porque la calidad e identidad de un vino está dada en su mayoría (60%) por dos factores; el clima (40%) y el suelo (20%). El resto; el material vegetal (10%), el manejo de los viñedos (15%) y la elaboración (15%). Si el 60% de los factores son naturales, hay que prestarles mucha atención para reflejarlos en los vinos”, asegura Kaiser.

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Sobre El Autor

Hace 22 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.