Las comparaciones son odiosas pero muchas veces sirven para entender mejor de que se trata. Se habla mucho del Viejo y del Nuevo Mundo en torno al vino, y son bastante antagónicos entre sí, más allá de estar relacionados muy estrechamente. El primero refiere a los vinos elaborados en los países tradicionales de Europa (Francia, Italia, España, etc.). Allí, los vinos se conocen por el origen y no importa de que variedad están hechos. Champagne, Chianti, Borgoña y Rioja son algunos de los más famosos. Todos son regulados por Denominación de Origen. Una legislación privada que dictamina áreas, cepajes, rendimientos, crianzas y estibas, en pos de potenciar las ventajas diferenciales de cada sitio. La historia y la consistencia hicieron de estos, los vinos más prestigiosos del mundo. En cambio, los del Nuevo Mundo (Argentina, Estados Unidos, Australia, Chile, etc.) no están regulados y las variedades tienen mucha importancia. Hay total libertad para crear, y solo falta historia para alcanzar tanto prestigio. Sin embargo aquí, los mejores vinos se elaboran a la vieja usanza; exponentes a partir de un solo viñedo con características únicas.

Nota publicada en Revista Convivimos Oct2014

Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.