Hace más de diez años, Daniel Pi ya era el Head Winemaker del Grupo de Bodegas (Trapiche, El Esteco y Finca Las Moras, entre otras), y vinificaba vinos en las principales zonas vitivinícolas del país, de Mendoza hacia el Norte.

Su curiosidad e incansable cultura del trabajo, lo llevaron a convencer a un amigo; propietario de la Estancia Santa Isabel en Chapadmalal; a plantar los viñedos más cerca del mar que existen aún hoy en la Argentina. Un verdadero cambio de paradigmas si se tiene en cuenta que la totalidad de las zonas productivas son de clima desértico y se encuentran (en su mayoría) al borde de la Cordillera de los Andes. Quizás en Patagonia, más precisamente en el Alto Valle de Río Negro, se pueda hablar algo de la influencia marítima que llega a través de los fríos vientos que soplan del sur. Pero Costa & Pampa, el flamante emprendimiento de Trapiche, está a sólo 6 km del mar.

Se trata, ni más ni menos, de la primer bodega experimental situada al borde del Mar Argentino, donde la majestuosidad del Atlántico sur se funde con el encanto de los campos típicos de la pampa argentina. En ese entorno único y con la influencia del particular clima marítimo, nacieron los primeros vinos de costa del país. Vinos de plantas muy jóvenes pero que ya reflejan el lugar con una frescura sin igual.

El gran desafío

Una vez encontrado el lugar, Daniel Pi y su ladero en viñas – el Ing. Marcelo Belmonte – se lanzaron a la aventura de plantar.

Y si bien los viñedos están a 12km de Mar del Plata; la ciudad feliz; el clima es muy extremo y la amenaza de las heladas tardías es constante en épocas de floración.

Pero las condiciones del terroir son excepcionales según el equipo enológico de Trapiche, y eso los motiva a seguir adelante, cosecha tras cosecha.

Las primeras 10 hectáreas se hicieron en 2009 y principalmente fueron de Malbec, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc; pero luego de las primeras pruebas decidieron sacarlas. Ya en 2015 inauguraron la bodega y sumaron otras 15 hectáreas, aunque una helada grande se llevó casi todo y solo se pudo cosechar Pinot Noir.

Por el clima se plantaron variedades de ciclo corto y que gustan más del frío, porque si bien en verano las temperaturas diurnas son elevadas, a la noche y durante todo el año las temperaturas promedio suelen ser más frías que en cualquier otra región productiva del país. Por eso optaron por Chardonnay, Riesling (solo 8 hileras como algo experimental), Gewurztraminer, (también son 8 hileras, pero es una variedad muy sensible al corrimiento y las heladas), Sauvignon Blanc (por ahora hay 3ha en producción, y es la que más cuesta agronómicamente hablando, el rendimiento era de solo 4000 kg/ha y de golpe en 2017 fue de 11.000 kg, porque es una uva vigorosa que se potencia con la tierra fértil.) y Pinot Noir (hay 3ha y se agregaron 3ha más de los clones 777 y 115), fueron de la partida. Todo pensando en vinos blancos, espumantes y algún tinto suave a base de Pinot Noir. Pero con el paso de los años y el mayor conocimiento de la finca se animaron a más y agregaron Albariño, Pinot Grigio, Pinot Meunier, Pinot Blanc, y las tintas Merlot y Ancellotta. Todas tienen algo en común, son cepas de ciclo corto y por eso son las mejores para ese lugar.
El grupo ya elabora vinos en los principales valles del país y con sus estilos son referentes. Por eso acá la búsqueda va por otro lado, por lograr vinos que hablen del lugar. La definición sería Vinos de Costa, y aunque esté en pañales, con los vinos que ya salieron a la luz se puede ver que el lugar tiene un carácter especial. “Somos Nuevo Mundo, con algo de Sudáfrica, algo de Australia y algo de Nueva Zelanda, por los niveles de precipitación, los vientos constantes, el paisaje verde y la tierra negra”, asegura Ezequiel Ortego el enólogo residente designado por Pi, quién agrega se van a especializar en vinos blancos y espumantes (la primer cosecha del Extra Brut fue la 2013, un blend de Chardonnay y Pinot Noir del que se hicieron 6000 botellas), justamente por las características del lugar.

“Estos vinos son excelentes para maridar con pescados y mariscos que son comidas locales, y así vivir un maridaje regional”, asegura Ezequiel con orgullo.

Por su parte, con el Pinot Noir todos los años varían en busca de la mejor receta; en 2014 fue bajo en alcohol y quedó con mucha madera. Por eso en 2015 lo dejaron más en la planta y llegó a 13.8 grados, y en 2017 se realizaron fermentaciones simultáneas de diferentes madurez.
Quizás por ahora la acidez natural, tensa y vertical como ninguna otra en el país, sea muy protagonista en los vinos. Pero con el correr de las cosechas y el equilibrio que las plantas ganen con los años, Ezequiel podrá lograr vinos más completos, complejos y con gran potencial de guarda. Daniel Pi y su equipo están seguros que así será; solo es cuestión de tener paciencia y disfrutar ser testigos privilegiados del nacimiento de un nuevo terruño argentino que promete ir mucho más allá de la originalidad y del desafío experimental.

Los vinos

El nombre (Trapiche) y el corazón son grandes, pero la bodega es pequeña, aunque totalmente equipada. Hoy produce 40.000 litros y estiman en 2018 llegar a los 50.000. “Queremos tratar de reflejar el terruño, por eso elaboro sin maloláctica y sin madera” cuenta Ezequiel Ortego, enólogo a cargo de los vinos en Costa & Pampa.

Costa & Pampa Riesling 2016

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

De aromas algo introvertidos pero típicos, y con notas de combustión muy sutiles. En boca entra con una acidez (casi 7gr/l) bien sostenida y bien contenida por su volumen. De trago no muy profundo pero con cierto carácter. Y si bien no es muy expresivo tiene tipicidad y frescura que forjan su personalidad. Es un blanco ideal para disfrutar frituras de pescado.

Puntos: 88

 

Costa & Pampa Gewurztraminer 2014

Bodega Trapiche, Chapadmalal

(ya no está disponible para la venta)

De este solo se hacen 500 botellas al año. Sus aromas algo florales remiten al cepaje. Con una acidez que lo mantiene vivo y muy buen volumen, hay algo de frutos secos y aromas florales maduros, con leves dejos de membrillo. Con buen cuerpo y una frescura sostenida que le augura más potencial de guarda.

Puntos: 88

Costa & Pampa Sauvignon Blanc 2016

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

Sus aromas no son muy intensos pero tiene buen carácter varietal. De entrada sutil, con un dejo de frutas tropicales (ananá) y buena frescura. Con cierto volumen y vivacidad, hay tipicidad de sobra en el paladar y una acidez bien sostenida que lo hace profundo y limpio, potenciando su final cítrico. Ideal para servir con pescados grillados.
Puntos: 88,5

 

Costa & Pampa Chardonnay 2016

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

Este vino tiene un pequeño paso madera, el 20% fermentó en barricas de diferentes usos y luego reposó 8 meses más. Es un blanco austero y fresco, con tensión y volumen, todo lo que se espera de un buen exponente de este varietal. Una tipicidad que se nota aunque no tenga mucha fuerza. De final algo maduro y salino, y con la acidez bien marcada, asegurando más potencial de guarda.

Puntos: 89

 

Costa & Pampa Pinot Noir 2015

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

Cosechado a mediados de abril, un 25 % reposó en barricas por 14 meses (usadas de Chardonnay). De aspecto algo maduro pero con tipicidad y cuerpo de Pinot Noir. De aromas maduros y algo empireumáticos, con toques de especias y frutas maduras, texturas finas y trago delicado con la frescura bien integrada. Es un tinto equilibrado que puede acompañar muy bien patos bien elaborados de mar.

Puntos: 88,5

Costa & Pampa Extra Brut s/a

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

Blend de Chardonnay y Pinot Noir elaborado por método Champenoise, con un año sobre lías en tanques y dos años en botella. De buena frescura pero sin tanta fuerza. Paladar prolijo y agradable carácter, con burbujas finas y sostenidas, y un trago poco profundo. Ideal para disfrutar por copa o con langostinos a la plancha.

Puntos: 87

 

Costa & Pampa Brut Rosé s/a

Bodega Trapiche, Chapadmalal

$ – $$ – $$$ – $$$$ (Sep2017 $450)

Blend de Pinot Noir y Chardonnay que sorprende no solo por su aspecto atractivo sino por sus texturas de burbujas finas y tensa frescura. Trago limpio y paladar ágil, con agarre y cierta frescura, llena la boca y posee un final de boca con notas de futas rojas maduras. Tiene estructura y equilibrio para acompañar pescados a la parrilla.
Puntos: 88

Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.