Paradójicamente el señor está presentando Finca La Dama, su última creación. Pedro Rosell, el maestro de burbujas, está muy contento con su flamante vino, un Chardonnay 100% elaborado con uvas de Tunuyán. “El vino base de esta finca me sorprendió tanto que quise homenajearlos en la etiqueta”, cuenta Pedro en referencia a los propietarios del viñedo. Y es cierto, porque en ningún lugar de la etiqueta se destaca que es un Blanc de Blancs (Champagne elaborado solo con uvas blancas), pero si destaca que es un Single Vineyard. Sorprende por frescura y vivacidad, porque se trata de un vino elaborado hace cuatro años (corte 2014, aunque no detalle su vintage). Su aspecto intenso, y más amarillo que acerado, habla del lugar, pero no tanto del Valle de Uco como sí de la Argentina. “En Champagne no tienen tanto sol y por eso los vinos resultan de aspectos pálidos, casi incoloros. Pero acá el sol les pega a las uvas y eso genera pigmentación”, aclara el hacedor; dejando en claro que la intensidad del aspecto en su nuevo vino nada tiene que ver con la oxidación, como algunos técnicos franceses le insinuaron. Y agrega, “Champagne está a la altura de El Calafate, y los colores pálidos son por la poca madurez de las uvas. Acá es imposible cultivar a esas distancias del Ecuador, por eso vamos más hacia el norte, logrando así una mayor intensidad”. Finca La Dama queda muy cerca del pueblo de Vista Flores, sobre un antiguo brazo del río Tunuyán, con suelos bien pedregosos.
Con más de cuatro décadas de experiencia haciendo vinos espumantes en la Argentina; comenzó en Navarro Correas; Pedro Rosell sabe muy bien qué hacer y cómo hacerlo. Suele realizar fermentación maloláctica en todos sus vinos base porque la frescura natural la captura cosechando las uvas muy temprano. Es por ello que siempre sus vinos tienen buena acidez. “Este año en Lujan de Cuyo cosechamos con una acidez de entre 11 y 12 gr/l, mientras que en San Carlos y La Consulta (Valle de Uco) los vinos base solo llegaron a 9 gr/l”, afirma; desmitificando que el Valle de Uco no siempre es más fresco que la primera zona.
Como diferencial, más allá de su mano, la Cruzat está equipada con tanques vela, altos y angostos, en los que se produce un mayor intercambio entre las levaduras y el vino, y se bombea para mantenerlas en suspensión. Este trabajo diferencial les permite obtener texturas más densas y notas más complejas, pero sobre todo vinos más limpios porque se trabaja con levaduras y no lías, antes de pasar a la segunda fermentación en botella.
Entre las novedades de los últimos años, Pedro lanzó un Millésime con diez años de guarda; el Cruzat Millésime 2006. Un vino espumoso de corte 85% Pinot Noir y 15% Chardonnay que llevó una década de minuciosa elaboración con uvas de una –extraordinaria- cosecha que dio el año 2006 originadas en el Valle de Uco, Mendoza. “El desarrollo de un espumosos lleva tiempo y mucha paciencia. Las variedades Pinot Noir y Chardonnay son las que dan los mejores resultados a través de los años”, dice su creador, Pedro Rosell. A
demás, tiene un Blanc de Blancs que ya lleva siete años sobre borras, esperando por su mejor momento para salir al ruedo.
Pero la vasta experiencia de Pedro lo ha llevado a admirar los Champagne rosado. “Al rosé no se lo puede pasar de cuatro años sobre borras porque se decolora, aunque es cierto que el Pinot Noir se despierta recién a los cuatro años; como que gana complejidad”, explica, en alusión a lo complejo que es la elaboración de este tipo de vinos.

Breve historia y algunos secretos
Cruzat nace hace más de diez años para producir espumosos por el método Champenoise, y poder reflejarlo en sus productos, pero con las características de Argentina, siempre con un alto nivel de calidad. Andrés Heiremans (Gerente General) en alusión al Millésime opina, “más de diez años de espera, sabiduría, paciencia e inversión en un vino que siempre quisimos hacer, y que Pedro siempre tuvo la intención de crear, por eso estamos muy orgullosos”.
Pedro, siempre con su sentido del humor a cuestas, dice “estoy muy agradecido de la gente que confió en mi y me permitió correr el riesgo, porque hacer este vino fue como saltar al vacío, sin red y con piedras en el fondo; pero salió bien”. Cuando empezaron hicieron una prueba de un vino con tres años en tanque y luego siete en botella, y se degustó dos veces al año a lo largo de todo ese tiempo. “No hay franqueza si no se perciben las características del Pinot Noir y/o del Chardonnay”, afirma Pedro, quién recuerda que las degustaciones en Champagne son muy reñidas, siendo los aspectos que más destaca de un espumoso la armonía y el equilibrio general.
Pedro afirma que entre 2011 y 2016 hubo un desarrollo del terroir muy fuerte, y junto a Lorena Mulet; la enóloga que hace ocho años trabaja junto a él; vienen probando vinos de diferentes fincas, y fermentándolos por separado. Así pueden descubrir cosas extraordinarias cada año. Para ello, Cruzat trabaja con viñedos propios en Perdriel, Luján de Cuyo, pero también con fincas de altura en Gualtallary, región del Valle de Uco de donde provienen ambas cepas con las que elabora sus distintas líneas de burbujas en diferente proporción. “El Valle de Uco es una zona maravillosa, especial y muy versátil, dado que permite obtener increíble calidad de Pinot Noir y Chardonnay”, sostiene Pedro.
Pero hay otros secretos en Cruzat; las uvas se prensan hasta el 50%, los vinos no se clarifican mucho para que no terminen muy flacos, y el licor de expedición solo se hace con vinos de la casa y de años anteriores, entre otros.
Se sabe que la intención de Pedro Rosell es tratar siempre de mejorar la idea del espumoso argentino. Con esta visión, logró que el Cruzat Millésime 2006 haya sido el espumoso elegido para el maridaje perfecto de los platos elaborados por los propietarios de El Celler de Can Roca, el restaurante número 1 del mundo, durante su gira gastronómica mundial “The Roca Cooking Tour Experience 2015”, quienes solicitaron a la bodega de Perdriel, una compra anticipada.
Pero hoy Pedro está enfocado en su flamante Cruzat Single Vineyard Finca La Dama.
Fruto de un largo trabajo de investigación que el reconocido enólogo especializado en espumosos llevó a cabo junto con la enóloga Lorena Mulet. “Luego de años de experiencia desarrollando vinos espumosos, tenemos la visión clara que nos permite seleccionar los mejores Terroir y las mejores uvas ubicadas en ellos; esto nos motivó para elaborar distintos vinos espumosos seleccionando cosechas de calidad sobresaliente”, afirma Lorena Mulet.
Finca La Dama Single Vineyard Extra Brut ($970) corona la amplia diversidad de espumosos que ofrece Cruzat, dedicada ciento por ciento a este tipo de vinos. Con tres etiquetas en su línea Premier, otras tres de Cuveé y dos Millésime, entre otros, confirmando que es una de las bodegas referentes en el tema.

Los espumoso de Cruzat

Finca La Dama Single Vineyard Extra Brut
Bodega Cruzat, Vista Flores, Valle de Uco

Es la última creación de Pedro Rosell, un blanc de blanc a base de Chardonnay. De aspecto intenso y brillante, con buena burbuja fina y aromas expresivos. Con una acidez tensa y paso consistente, graso y equilibrado donde el carácter frutal predomina más allá de su final con dejos de levaduras. Elaborado tradicionalmente con cuatro años sobre lías (dos en tanque y dos en botella), goza de buen potencial.
Puntos: 91

Cruzat Millésime 2006
Bodega Cruzat, Valle de Uco

De aspecto brillante y burbujas más finas que persistentes. Sus aromas son particulares pero muy austeros a la vez. De paladar franco y original, con una acidez sostenida, con ciertas notas de evolución y también mucha frescura. Todo se siente bien integrado, complejo y tenso, profundo y delicado en su final de boca.
Puntos: 91

Cruzat Cuvée Rosé Extra Brut
Bodega Cruzat, Valle de Uco

A partir de una combinación de Pinot Noir (90%) y Chardonnay (10%), de aspecto cobrizo y brillante. Con burbujas finas y buena frescura, de trago no muy profundo, y con el carácter de fruta madura típica del cepaje tinto que domina amablemente el final de boca.
Puntos: 89,5

Cruzat Cuvée Nature
Bodega Cruzat, Valle de Uco

Blend de 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay, y 18 meses sobre levaduras y luego dos años mas sobre borras dentro de la botella. De buen volumen, con cierto carácter maduro y buena frescura. Frutal y con burbujas finas, trago profundo y franco, también delicado y bien logrado, con el toque personal del autor.
Puntos: 90

Cruzat Cuvée Extra Brut
Cruzat, Valle de Uco, Mendoza

Clásico blend de 75% Pinot Noir y 25% Chardonnay, de aspecto amarillo dorado brillante y aromas amables a frutas blancas. Trago ágil y equilibrado, con algo de levaduras, y una buena madurez de 24 meses sobre lías en segunda fermentación en botella.
Puntos: 90

Cruzat Premier Extra Brut
Cruzat, Luján de Cuyo, Mendoza

Con un mix de Pinot Noir y Chardonnay (60/40), Pedro Rosell busca dar con un estilo de espumosos propio de la zona. Elaborado por método tradicional, con 12 meses sobre levaduras, es un vino de aspecto amarillo dorado brillante. Aromas delicados con algo de fruta madura y un final poco profundo. Mantiene el estilo fresco de la casa, pero con un perfil más clásico. ¿Será por la zona?
Puntos: 89

Cruzat Premier Nature
Cruzat, Luján de Cuyo, Mendoza

El estilo de esta línea está más definido por el origen de las uvas Pinot Noir y Chardonnay. De aromas y paladar austero, refrescante pero equilibrado. Carácter frutal maduro, con estructura suficiente para servir en la mesa o incluso para guardar un par de años en la cava.
Puntos: 89,5

Cruzat Premier Rosé Extra Brut
Cruzat, Luján de Cuyo, Mendoza

En este rosé predomina el Pinot Noir (80%) por sobre el Chardonnay y condiciona su aspecto, intenso, pero también su carácter frutal. De trago amable y fresco, voluptuoso, consistente y bien equilibrado por sus doce meses sobre lías.
Puntos: 88,5

Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.