Como sabes hoy, 10 de Mayo, se cumplen tres años de tu partida. Y más allá de extrañarte, quiero contarte todas las cosas que han pasado en estos últimos años con los vinos argentinos.

Recuerdo tu incansable lucha por defender a “las chicas” que te cruzaban a diario en la cola del supermercado. Ellas querían tu sabio consejo para poder dar con un vino bebible entre tantas botellas que inundaban las góndolas, para levar a casa.

Quiero decirte que tengo una buena y una mala en ese sentido. La buena noticia es que te han escuchado, porque la mayoría de los grandes vinos argentinos ya no se apoyan ni en la concentración ni en la sobre madurez, sino que se preocupan mucho más por ser “drinkables” como a vos te gustaban. A base de vinos con mayor fluidez y una acidez sostenida que permite paladares refrescantes. Claro que si estuvieras acá conmigo seguro dirías que a estos nuevos vinos argentinos les falta equilibrio y tiempo en botella para calmar tanta energía.

También te imagino reivindicando a capa y espada los vinos de la primera zona mendocina o del Alto Valle de Río Negro, frente al avance imponente del Valle de Uco y San Patricio del Chañar. Aunque seguro celebrarías la presencia del origen en las etiquetas, ya que las flamantes Indicaciones Geográficas empiezan a tomar las formas de tus queridas Denominaciones de Origen del Viejo Mundo.

Obviamente la diversidad sigue avanzando, pero cada vez es más confusa. Porque algunas bodegas eligieron rifar el prestigio cualitativo de algunas de sus marcas más difundidas en busca de nuevos consumidores. Como resultado aparecieron muchas sub-marcas, varias sin un concepto específico. Por otra parte la inflación cede, pero no tanto, y los precios de los vinos siguen trepando sin descanso. Hoy, para tomar un vino decente al menos necesitas $100, y si buscas uno con atributos $250, y si queres algo especial tenes que desembolsar $500. No vamos a ponernos a discutir si están caros o baratos los vinos argentinos porque eso depende de cada uno. Pero estoy seguro que acordaras conmigo que el precio de los vinos se incrementa más rápido que su conocimiento y el respeto de los consumidores. Y esto hace que la mayoría en lugar de poder disfrutar los mejores vinos argentinos, se tenga que conformar con etiquetas de batalla. Que como sabes están bien logradas, ya que en la enología actual no hay lugar para vinos malos o defectuosos. Pero como bien te dedicaste a enseñarnos durante medio siglo, el vino debe gustar al primer trago y no cansar. Y a veces estos vinos actuales y comerciales se olvidan que, ante todo, son vinos.

Por otra parte, te cuento que hace poco estuve por San Javier en Traslasierra, muy cerca de tu refugio en el mundo; La Cumbre. Te volverías loco con los vinos que se están haciendo en ese rincón cordobés, y no por ser biodinámicos, sino por su estilo y drinkability. Y seguramente te sorprenderías con los flamantes vinos de clima marítimo, como los nuevos de Chapadmalal. También se que disfrutarías; tanto o más que cuando viajamos a Andalucía; los nuevos bancos en flor que se están haciendo, emulando el clásico método de crianza de tu amado y querido Jerez.

“Por ver grande a la patria tu luchaste, con la espada, con la pluma y la palabra”; es una de las frases del himno a un prócer. Sabes cómo te respeto pero no soy músico y mucho menos compositor (como vos), pero sí me gustaría proponer una frase para tu himno… “Por ver grande al vino argentino tu luchaste, con la copa, con la pluma y las palabras”.

Brindo por vos, y te prometo que la tercera no será la vencida. Hasta siempre.

 

Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.

Una Respuesta

  1. Jorge Luis Argüero

    Muy linda reseña Fabricio.-
    Siempre es oportuno recordarlo a
    Miguelito Brascó y aunque ya pasaron
    varios años, nunca olvido que de su
    mano, llegué a Derek Foster y de allí,
    me presentó a un tal… Fabricio Portelli.-
    Las primeras críticas acerca de Vinos Argentinos,
    las leí de la pluma-olivetti de Foster y Brascó;
    verdaderos pioneros de la crítica gastronómica.-
    Han pasado tantos años, pero siempre los
    recuerdo con afecto a los dos y en estos últimos
    años… a los tres.-
    Saludos.-