Conocer un lugar nuevo, disfrutar de un atardecer en el río, deleitarse con deliciosos manjares rodeado de plantas selváticas o simplemente tomarse una hora en el medio de la jornada laboral para regocijarse a los rayos del sol, son algunas de las escenas posibles que propone Enero Restaurant en la Costanera. Enero es el nombre del nuevo proyecto con apertura en abril 2019, en referencia al mes del año sinónimo de disfrute y despreocupación. Invita a viajar a un estado mental y romper con la rutina con una carta gastronómica superior, una cálida atención y una imponente, pero relajada, puesta en escena que desorienta en tiempo y espacio. En Enero nada impide vivir con la actitud que uno adopta cuando se está de vacaciones: hasta el más mínimo detalle está pensado para que tanto parejas, como grupos de familia o amigos, vivan una experiencia dedicada a fortalecer el espíritu.

El proyecto cuenta con dos propuestas diferenciadas. Por un lado funciona como un restaurante comprometido en llenar las mesas de los comensales con sabrosos platos inspirados en diferentes culturas cosmopolitas. Por el otro, cuando la noche se transforma, se suma Aguaviva el bar de Enero, cuyo servicio se da por comenzado a las 18 h y se desarrolla en la majestuosa terraza climatizada, donde es posible acompañar las exquisitas bebidas de la carta con alguna preparación del menú de manera más informal. 

Mientras la Ciudad de Buenos Aires le da la espalda al agua, este rincón de grandes dimensiones convierte al Río de la Plata en un horizonte que encandila, hasta donde el agua toca el cielo y hasta que se recarguen energías para volver a la realidad. La escenografía es conocida, pero la percepción se embellece gracias a el resultado del esfuerzo en conjunto del Proyecto Alegría y la arquitecta Julia Maiojas, quienes se detuvieron en detalle en la exótica ambientación, protagonizada por la vegetación y una fluida circulación de los espacios. El local se distingue porque encara al estuario bonaerense con una vista que, se podría decir, no tiene precio y aprovecha elementos como enormes árboles autóctonos. Desde la puerta el trance es inmediato y uno percibe que la experiencia propone soltar y perderse por un momento de la agitada movida de la ciudad. En la entrada sobre un deck de madera pernocta la vigorizante barra de Aguaviva Bar que hace pedir a gritos ¨un cóctel de autor, por favor! ¨ e invita a contemplar el esplendor de un atardecer o de una noche estrellada. La terraza cuenta con 350  donde se despliegan livings y camastros rodeados de plantas selváticas con antiquísimos eucaliptus en el centro. Tanto la música contemporánea, el aroma de la brisa y la gentileza del servicio logran una escena cuya vibración teletransporta a un lugar donde el recreo y el descanso son lo fundamental. En el salón interior sobre 210  donde se despliega el restaurante, el comensal puede elegir entre diferentes microespaciossegún la cantidad de personas o según la ocasión que se celebre. Cuentan con un sector privado donde se genera un clima más íntimo con mesas redondas y boxes. En el salón principal se encuentra una protagónica barra escoltada por plantas y una imponente estantería con una cuidada iluminación. El espacio de este salón es flexible con un layout que puede configurarse para parejas o grupos. Además, cuenta con una mesa grupal para 12 comensales ubicada en una esquina encubierta donde reposa una enorme y moderna cava de vinos. El ¨modo vacaciones¨ se palpita en el salón interior constantemente a través de las plantas selváticas, la original ambientación (que incluye estructuras de neón y figuras de tamaño real de animales exóticos como pavos reales y flamencos) y vastas referencias a la costa azul del mediterráneo.

La propuesta gastronómica es, en esencia, un viaje por diferentes cocinas del mundo. Se encuentra a cargo del chef Mariano Sánchez, quien cuenta con 20 años de experiencia en el rubro (incluyendo en el restaurante ganador de 3 estrellas Michelin de Martin Berasategui en España) y fue asesorada por el chef Quique Yafuso, socio propietario del proyecto. Ambos lograron plasmar su expertise gourmet en cada elaboración con especial atención en los detalles y mucha conciencia sobre las técnicas y los productos que se utilizan. El protagonista de la cocina es el horno de barro, instalación por donde pasan el 90% de las preparaciones, y el responsable de deleitar a los comensales con la sensación de saborear cada plato como si fuera la primera vez. Para esto Sánchez estimula los ingredientes y especies a través de un delicado proceso de ahumado y tostado que deja intacto el sabor intrínseco de los ingredientes. De su sección de Entradas, se destaca el Ceviche de pescado blanco tradicional peruanoen leche de tigre con ají amarillo, maíz chancha y chips de batata. La sección de Principales cuenta con un imponente Ojo de Bife de 650 g de calidad premium, a la leña y con papas fritas, mix de verdes y chimi churri casero, y también con un Salmón a la chapa especiado con cous cous estilo marroquí. Cabe destacar la Burger Enero, la hamburguesa insignia, con doble medallón de carne vacuna picada puertas adentro con cebolla crispy, huevo a la plancha, lechuga capuchina, mostaza Dijon, pepinillo, tomate y blend de quesos, acompañada con unos dorados y crocantes hilos de papa. La sección de Pastas se caracteriza por las masas artesanales elaboradas con una delicadeza suprema y una cuidada mano de obra. Entre ellas, una fina Lasagna estilo italiano se distingue con mucha personalidad y la sirven con bolognesa, bechamel y blend de quesos. También cuentan con Pizzas cocidas en el horno de barro y elaboradas con masa casera de poca levadura, con fermentación de 48 a 72 horas, lo que da como resultado final una masa más liviana y saludable.

Por su parte, la carta de cocktails de Aguaviva es un ejemplar de nivel superior. Fue diseñada por el reconocido bartender Sebastián Atienza y se encuentra a cargo de Nicolás Lamborizzio, jefe de barra. Comprende cocktails de autor y presentaciones con cristalería especial para cada receta. Incluso ofrecen botellas en combo con energizantes o mixers de whiskeys, espumantes y vodka, entre otros, para compartir de a varias personas, lo que permite que cada grupo determine cómo quiere disfrutar cuando cae la noche y la experiencia se transforma. Por otro lado, en la sección de la carta llamada Highball & Refreshings, cuentan con cocktails para deleitarse con recetas como Johnnie Walker Lemonade, con Johnnie Walker Black Label, gaseosa lima limón y menta; el Havana Mojito, con Havana añejo 3 años, menta, limón, soda y Bitter Angosturao un Cynar Julep,con Cynar, menta y jugo fresco de pomelo.

Cabe destacar que ofrecen un Menú de Mediodía de tres pasos que comprende opciones de entrada, principal y postre, disponible de martes a viernes de 12 a 16 h. Una excusa ideal para tomarse una hora de vacaciones, a tan solo 10 minutos de la ciudad, y disfrutar de los cálidos rayos del sol sobre la majestuosa terraza y relajar con la vista al río que nunca deja de sorprender. 

Esto es Enero, una completa propuesta gastronómica que promete convertirse en el nuevo punto de encuentro preferido para todo tipo de ocasiones. Mucho más que un restaurante y mucho más que un bar, es un status mantis: un estado mental que consigue despertar la curiosidad ante lo inexplorado con una actitud positiva y buscar lo lindo en cada detalle del lugar. Un espacio donde es enero todo el año.

+ info en https://www.instagram.com/enerocostanera/

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