En una semana comienza el mundial de sommeliers en Mendoza, el Concours A.S.I. du Meilleur Sommelier du Monde Argentina 2016 (según su denominación oficial), el ganador será el mejor sommelier del mundo. Participarán dos representantes locales; Paz Levinson y Martín Bruno. Ella obtuvo el título de Mejor Sommelier de las Américas de 2014, y esto permitió conseguir una segunda plaza.

Muchas cosas pasarán en Mendoza entre el 15 y el 20 de Abril, organizadas conjuntamente por la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) y la Asociación de la Sommellerie Internacional (ASI). En su 15ta edición, el Concurso Mejor Sommelier del Mundo contará con la participación de delegaciones de alrededor de sesenta países, conformadas por los actuales ganadores de sus concursos nacionales, los presidentes de sus asociaciones de sommeliers y, al menos, uno de los periodistas más reconocidos de cada uno de los países participantes.

En total se espera la participación de unas 700 personas. Seguro que la mayoría se sorprenderá con los vinos que se están haciendo actualmente en nuestro país, y quedarán maravillados con los viñedos, bodegas y paisajes mendocinos. Sin dudas es una oportunidad única para dar a conocer las bondades de los terruños mendocinos, la calidad de los vinos argentinos y el nivel de los sommeliers locales a cientos de referentes de todo el globo.

Es muy probable también que al finalizar el concurso los sommeliers que nos visitaron regresen a sus trabajos con ganas de incorporar algunos vinos argentinos en las cartas de los restaurantes, en las estanterías de las vinotecas o en sus listas de distribución. Con suerte también los periodistas que los acompañen divulgarán algo de lo que vieron. Y si todo sale como lo están planeando, todos ellos (sommeliers y periodistas) compartirán con los suyos la experiencia vivida a lo largo de la semana próxima en Mendoza; llena de actividades más allá del concurso; y con suerte esto derivará en ganas de comprar más vinos argentinos en los diversos mercados representados.

¿Pero acá qué nos queda? Es la gran pregunta.

Porque mientras todo local gastronómico tiene un cocinero o chef, ni el 1% de los establecimientos argentinos cuenta con un sommelier. Es cierto que la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) tiene por objetivo divulgar la cultura del vino y otras bebidas -creando conciencia sobre las bondades del consumo moderado y responsable-; contribuir al desarrollo de la gastronomía argentina; promover el estudio y la investigación del vino; profesionalizar y desarrollar la profesión de sommelier; y prestigiar a la sommellerie y el vino argentinos tanto a nivel nacional como internacional. Pero lo que más le importa (y necesita) la industria es vender vinos, para lo cual el sommelier es el aliado estratégico más capacitado, el socio ideal de las bodegas.

Pero algo sigue fallando porque los restauranteurs en general siguen sin ver la “necesidad” de contar con un sommelier. Sabiendo incluso que es un puesto muy rentable para el negocio, ya que su función es vender mejor los vinos de la carta. Sin embargo, siguen ellos manejando los acuerdos con las bodegas mirando más los números que el servicio al cliente. Y si bien surgieron muchas alternativas nuevas de trabajo para un sommelier en los últimos años, la realidad es que su lugar para consagrarse es el restaurante; igual que el del chef. Pero mientras los cocineros se hacen cada vez más famosos, conducen programas de TV, son tapa en distintos medios y publican libros, los sommeliers tienen que hacerse paso al andar. Hay que divulgar fotos de Paz Levinson y explicar que fue dos veces Mejor Sommelier de la Argentina, o repetir su nombre varias veces para que la gente sepa que en el mundial anterior obtuvo el puesto 12, un verdadero logro. ¿Y saben donde trabaja ella? En un bistró de Paris.

Es decir, la industria exporta por casi mil millones de dólares, somos uno de los mayores consumidores per cápita de vino del mundo y el quinto productor mundial, y nada de esto alcanza para que Paz sea tan famosa como un cocinero argentino, o al menos para que trabaje en nuestro país.

Hasta que toda la cadena del vino argentino no se lo proponga, el sommelier local seguirá siendo eso, un sommelier. Un personaje casi desconocido en el país donde el vino es la bebida nacional por ley. Qué paradoja.

Yo no iré a cubrir como periodista invitado la actividad, pero desde mi lugar apoyo (desde siempre) a todos los sommeliers, y especialmente esta semana a Paz y a Martín Bruno. Igual ellos dos ya ganaron.

Espero que cuando todos se hayan ido y el mundial comience a ser historia, no quede como un lindo recuerdo y comience una verdadera etapa de inclusión del sommelier argentino como protagonista que debe ser para que ni el consumo ni la venta de vinos vuelvan a caer.

 

Algunas ideas para promover esta idea

* Que los supermercados sólo vendan vinos hasta cierto precio

* Que las vinotecas no vendan los mismos vinos que los supermercados, y así poder unificar una política de precios más clara

* Que las bodegas desarrollen un control del canal de ventas on line de vinos para evitar disparidades sospechosas de los precios

* Que las bodegas exijan a restaurantes y vinotecas que sus buenos vinos sean vendidos por sommeliers profesionales

* Que los restaurantes no tengan listas de vinos más amplias de lo que pueden gestionar

* Fomentar más el consumo de vinos, acercándoselo al consumidor en los puntos de venta, pero siempre de la mano de un sommelier profesional

 

 

 

 

Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.

Una Respuesta

  1. Gabriel Bosso

    Fabricio, he leído quizás la nota mas atinada sobre el evento. Me gustaría agregar, que casi en un 99% de las bodegas que participaron de los meetings del mejor sommelier del mundo tiene un sommelier. Entonces?. EL 90% de lo restaurantes de Mendoza, que es Una de las Capitales internacionales del VINO, no tiene sommelier.
    La verdad es un sommelier no tiene un costo mas elevado para un restaurante que un mozo. Entonces?
    Hay muchos interrogantes sobre este tema, pero no somos nosotros quienes debemos responderlos. Es solo responsabilidad del restaurante?, o de la bodega? o también hay algo de culpa de los sommelier?
    También conozco a Paz Levinson y creo que ella tiene matices que la diferencian un poco mas de algunos de sus pares. NO cree que puede hacerlo, va y lo hace. Quizás se equivoca, por que no, pero sigue adelante.
    Suerte al team Argentino y ojala haya laburo para todos.