Michel Rolland es el padre de la criatura, porque primero lo soñó, después lo imagino en la desértica inmensidad del Valle de Uco, y por fin se armo un equipo caz de hacer realidad todo. La familia Bonnie, belgas bastante nuevos en el mundo del vino, era de la partida. Pero hacia fines de los noventa, en la génesis del Clos, ellos no fueron parte de los siete. Sin embargo, el destino les abrió una puerta. Y en 2005, un poco más habituados al mundo del vino y con las refacciones del Ch Malartic en Burdeos totalmente encaminadas, no lo dudaron. Alfredo Bonnie, siempre quiso al mejor, y es por eso que busco a Michel para su inversión en Bordeaux. Así fue que compro en 1996 Ch Malartic, y descubrió el mundo del vino, ya como propietario de una de las bodegas referentes de principios del siglo XX. Y por que el Clos brilla más a partir de este gran diamante, Porque cuando llegaron sólo estaban plantadas 22 de las 130 hectáreas que poseían. Hoy, no sólo quedan 20 que se están plantando, sino que además construyeron una imponente bodega, que supo ser elegida como la bodega de mejor diseño del mundo hace un par de años.

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Y el aporte de sus vinos, más allá de las uvas para elaborar el Clos de los Siete, se hace notar. Tres blancos, entre ellos el único Viognier (hasta ahora) del campo, un rosado que por su relación calidad/precio se hizo muy famoso a pesar de su nombre afrancesado y difícil de pronunciar (L’ Argentine de Malartic), los Diamandina (blanco y tinto). Dos botellas de lujo por pocos pesos, un Malbec elegante con toda la tipicidad de Uco y un blend equilibrado que se luce en el mundo juntó a su primo bordelés. La familia Bonnie llego para quedarse, y si bien no viven acá, pasan bastante tiempo y lo disfrutan mucho, hoy la segunda generación está al mando de la bodega y la tercera ( pequeños aún) ya empieza a deambular por las viñas y la majestuosa Diamandes. Todos con la misma intensión con la que llegaron a Burdeos; ser productores referentes de tintos y de blancos.

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Sobre El Autor

Hace 15 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.